La dosificación gravimétrica se basa en el principio de la medición del peso y ofrece una precisión superior en comparación con los sistemas de dosificación volumétrica. Esto es especialmente importante en procesos de producción críticos, en los que incluso las desviaciones más pequeñas en la dosificación pueden tener un impacto significativo en la calidad del producto y los costes de producción.
La medición exacta del peso de los materiales garantiza una tasa de dosificación constante, independiente de las desviaciones de densidad u otras propiedades físicas de los materiales.
Una característica destacada de los sistemas de dosificación IFA es su flexibilidad y versatilidad. Estos sistemas están diseñados para adaptarse tanto a volúmenes de producción pequeños como grandes. Los sistemas están disponibles en varias configuraciones que pueden adaptarse a requisitos de producción específicos.
Funciones como la dosificación paralela de varias sustancias simultáneamente, el ajuste automático de la densidad y la gestión integrada de recetas ofrecen un alto nivel de eficiencia y flexibilidad, lo que se refleja en tiempos de producción más cortos y un mejor control de los costes.