Los sistemas de mezcla al vacío utilizan un innovador sistema de vacío para eliminar el aire de la cámara de mezcla. Esta tecnología de mezcla al vacío es especialmente adecuada para materiales viscosos, muy sensibles o sensibles al aire, ya que evita que entren burbujas de aire o impurezas en el producto. La denominada «evacuación» (aspiración al vacío) permite llevar a cabo procesos como la condensación de agua de forma eficiente incluso a bajas temperaturas, lo que ahorra tiempo y energía.
Otra ventaja de esta tecnología es que los líquidos o sólidos pueden transportarse al tanque de mezcla sin necesidad de equipos adicionales, lo que ahorra costes y simplifica todo el proceso. El mezclador al vacío garantiza una distribución uniforme de los ingredientes y evita la formación de burbujas, la oxidación o la influencia de la humedad. Esto es especialmente importante en áreas sensibles como la industria farmacéutica y alimentaria, donde se exige la máxima calidad y pureza del producto final.